Echando la vista atrás, queda muy lejos aquel verano de 1989, cuando un par de aficionados a los microcoches clásicos decidieron organizar un encuentro de estos vehículos y fundar el Clàssic Motor Club del Bages en la ciudad de Manresa.

Con el tiempo, y animados por aquella primera gran experiencia, el club fue creciendo hasta convertirse en todo un referente para los aficionados a los coches y motos clásicos y antiguos capaz de organizar anualmente un gran número de encuentros, concentraciones y reuniones en torno a este patrimonio que son los vehículos de otros tiempos.Esta manera de trabajar, desde lo grupal y no desde lo individual, es un signo de identidad del Clàssic. 

En la actualidad, con 14 secciones consolidadas y activas, el Clàssic demuestra estar más en forma que nunca. No solo por la implicación de sus socios y coordinadores, que participan y colaboran en las actividades programadas, sino también por el excelente vocación de servicio que como institución demuestra hacia su comunidad y más allá, porque cuando hay que hacer oír la voz de los aficionados a los clásicos o velar por el reconocimiento de este patrimonio histórico, el club no duda en asumir el papel de representación que a menudo se le exige y por el que es referencia europea en el mundo de los vehículos antiguos.

No en vano, algunos de los servicios estrella del club son precisamente los que realiza como soporte a los socios frente a las administraciones, como ante ayuntamientos para bonificaciones de impuestos de circulación, u otras instituciones como Tráfico, ITV, etc.

Esta manera de trabajar, desde lo grupal y no desde lo individual, es un signo de identidad del Clàssic. Si existen clubes fuertes, el aficionado sale ganando. Si además estos clubes trabajan también entre ellos de la mano, el aficionado sale doblemente ganando. Que entidades como FIVA a nivel internacional, FEVA a nivel español o FCVH, en Catalunya estén activas, con clubes miembros dispuestos a trabajar en representación de sus socios es la mejor manera de garantizar una voz y reconocimiento al valor de los vehículos clásicos y sus aficionados. En todas ellas participa el Clàssic Motor Club del Bages.