La empresa británica de alta tecnología y competición, RML (Ray Mallock Limited) se ha embarcado en el proyecto de fabricar un “ResMod” del Ferrari 250 GT “Short Wheelbase” de 1960 completamente en fibra de carbono. Las escasas unidades producidas costarán millón y medio de euros.

 

RML se hizo famosa en la década de los ’90 por sus éxitos en competición, de la mano de su creador, Ray Mallock. Ahora en manos de su hijo Michael, es una empresa de alta tecnología con derivados en la industria aeroespacial y de defensa. Pero, aun así, no ha podido dejar de seguir ligada a los automóviles y se ha lanzado a fabricar su propia visión del Ferrari 250 SWB del siglo XXI.

El RML SWB es un “resmod” sobre el Ferrari 250 GT

Lo que RML ha diseñado no es una réplica del modelo original, la eficaz Berlinetta 250 GT de “batalla corta” (SWB) que dominó las carreras de Gran Turismo entre 1960 y 1962 (cuando apareció en más potente 250 GTO). RML quería fabricar un “homenaje” a aquel vehículo y a su preciosa carrocería obra de Pinin Farina pero con materiales y prestaciones actuales. Lo que ha dado en llamarse un “ResMod” (Restauración Modificada).

Para ello ha partido de uno de los más populares Ferrari de principios de este siglo: el 550 Maranello. Presta al proyecto su chasis y su mecánica, especialmente su motor V12 situado en posición delantera, como en el 250 GT SWB original. Sólo que en esta ocasión la cilindrada asciende hasta 5,5 litros y la potencia a 485 CV… y mucho más cómodamente aprovechable.

Adaptado a las dimensiones del 550 Maranello

Como en esta ocasión no se buscan prestaciones deportivas, sino lujo y confort con un “look” retro, RML no se ha limitado a clonar la carrocería original, sino que la ha adaptado a las dimensiones de un coche actual, para que personas de talla alta puedan conducirlo. Así, las dimensiones del RML SWB son ligeramente diferentes al original, pero tampoco demasiado.

 

El diseño se ha realizado con ordenadores predictivos, usando los sistemas CAD y CAM de diseño tridimensional y dinámica de fluidos. Esto ha acelerado el proceso y garantiza la precisión de los componentes de cara al montaje final. El “Car Zero”, que está en fase de montaje, ha mostrado que las distintas piezas encajan a la perfección siguiendo los parámetros marcados por los ordenadores.

Una carrocería de fibra de carbono

Sobre el chasis ligeramente modificado del 550 Maranello se instala una carrocería completamente de fibra de carbono. No sólo es más ligera (el coche completo pesa 200 Kg menos) que la original de aluminio, sino que aporta una rigidez extra que también mejora la seguridad de los ocupantes. RML no ha querido que haya ninguna confusión posible con el original: se mantendrán bien a la vista piezas de carbono barnizadas, que indiquen su nueva generación.

 

El nuevo “RML 250 Short Wheelbase” (no quieren que el nombre Ferrari aparezca por ningún sitio) también es más bajo, con grandes y anchas llantas de 18”, cuenta con iluminación LED y con un habitáculo con pantallas digitales y otros elementos modernos de confort. En cuanto el primer ejemplar de serie esté terminado (en diciembre), comenzarán a entregarse unidades. No va a ser barato: cuesta ¡millón y medio de euros! 

Galería RML SWB

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