Renault 10

La versión lujosa y familiar del Renault 8 se denominó R10. Dotado de cuatro puertas y una carrocería de mayor tamaño que aquel, se lanzó en 1966, hace ahora 55 años. Pero tuvo un limitado éxito comercial ante la aparición del más moderno R12 un año más tarde.

Tras el triunfo del R8 en toda Europa –y también en España- Renault decidió extrapolar una versión más capaz y más lujosa para atraer al público familiar. SEAT había hecho lo propio con el 850, ampliándolo a cuatro puertas, así que la Regie –y FASA, en España- procedieron al lanzamiento inmediato de un R8 ampliado. Se denominó R10 y se lanzó como “el Compacto de Lujo”.

A mediados de los ’60, las familias españolas más pudientes ya habían superado la fase del 600 y del R4 para aspirar a un automóvil más grande y más cómodo. FIAT/SEAT estaba ultimando su berlina 124, mientras Renault trabajaba ya en el revolucionario R12 de tracción delantera. Pero en ese intermedio preparó una solución de contingencia con el R10, aprovechando plataforma y mecánica del R8.

El R10 era más grande que el R8 y más ostentoso

Los diseñadores de la Regie Renault realizaron una nueva carrocería inspirada en las líneas cuadrangulares del R8 pero más larga (120 mm delante y 80 detrás) y algo más ancha (40 mm), dotada de cuatro puertas y de un maletero (delantero) agrandado, bajo el nuevo capó más plano. Mantenía el motor y propulsión traseros –todo el peso atrás- lo que acentuaba la delicada estabilidad del tren delantero en las bacheadas carreteras de la época.

Renault 10

En España se equipó con el irrompible motor “Sierra” de 1.108 cc, que proporcionaba apenas 46 CV de potencia, acoplado al cambio de cuatro marchas. Pero como sólo pesaba 775 Kg, podía alcanzar los 130 Km/h y llanear por encima de 100 Km/h aún cargado con cinco o más ocupantes. Todo ello con consumos que hoy parecerían de motor híbrido de alta tecnología: ¡apenas 6,3 litros a los 100!

Un habitáculo más confortable que en el R8

Renault quiso dotar a su nuevo modelo R10 de lujo y apariencia. No dejaba de ser un R8 con pretensiones, pero contaba con un confortable habitáculo con blandos butacones, salpicadero chapado en madera, tapizado interior, un buen volante y profusión de cromados. Los cromados también lucían en el exterior, donde faros y pilotos recubiertos de embellecedores le aportaban un aire diferente y más ancho que su predecesor, el R8.

Renault 10

Las cuatro puertas y el amplio maletero frontal aportaban al R10 un carácter de berlina para que viajase toda la familia, aunque el espacio interior hoy nos pareciera diminuto y asfixiante en verano (las ventanillas traseras eran de corredera hasta la mitad). Su precio claramente superior al R8 produjo un inmediato descenso en las ventas a partir de su segundo año, abocándolo a la desaparición del catálogo de FASA-Renault en 1970.

El Renault 10 se fabricó en España entre 1967 y 1970

FASA-Renault lo fabricó en Valladolid a partir de 1967 con pequeñas diferencias respecto al modelo francés. Aparte del motor, la versión española del R10 sólo llevaba discos de freno delante, manteniendo los tambores traseros del R8, lo que nunca comprometió una excelente frenada. Tampoco adoptó el “restyling” francés de 1968 (faros y pilotos cuadrangulares) ni el motor de 1.300 cc que se instaló allí desde 1969.

Renault 10

En España se vendieron las unidades sobrantes a la Guardia Civil de Tráfico y al Parque Móvil Ministerios -para ser vehículo oficial- ante el escaso interés del público general. Aparecido en 1969, el R12 acaparó a todos los potenciales compradores del R10. Su éxito en toda Europa, con su mayor tamaño, renovada estética y –sobre todo- moderna tecnología con motor-tracción delanteros, barrió prácticamente a toda la gama anterior. 

Renault 10