El Opel Rekord II o D celebra su 50 aniversario en enero de 2022. Nacido en 1972, fue el primer turismo de Opel con motor diésel, con un 2,1 litros de 60 CV. Tenía ante sí un listón difícil de superar: de su predecesor se fabricaron más de 1,2 millones de unidades, una octava parte de todos los coches que Opel había producido en sus 70 años de producción de automóviles.

Al igual que en su predecesor, permitía elegir entre tres tipos de carrocería: la clásica berlina con dos o cuatro puertas, un coupé de dos y un familiar con tres o cinco puertas. Para una utilización comercial (en la mejor tradición del legendario “Schnelllieferwagen” de los años 50 y 60), Opel también ofreció la versión Van (un familiar de tres puertas con las ventanas laterales traseras opacas).

Primer Opel con motor diésel

El Rekord II o D también fue el primer turismo de Opel con motor diésel (no confundir la “D” con el motor). El diésel “precámara” turboalimentado de 95 CV ya se había dejado ver en el mes de junio anterior en un prototipo: el Opel GT Diésel, con carrocería aerodinámica, que estableció dieciocho récords internacionales y dos mundiales en el circuito de pruebas de Opel en Dudenhofen.

Montado en el Rekord, el nuevo motor de encendido por compresión -en lugar de por chispa, como en los gasolina- desarrollaba 60 CV, con un consumo medio de 8,7 l/100 km y una velocidad máxima de 135 km/h. El Opel Rekord 2100 D se reconocía fácilmente por el abombamiento de su capó, debido al árbol de levas en cabeza y a la culata modificada que configuraban un conjunto más alto que el de los motores de gasolina.

Rekord también con motor de gasolina

También se comercializaba con motores de gasolina de cuatro cilindros con árbol de levas en cabeza. Suponían una evolución sobre los clásicos propulsores que contaban con más de dos millones de unidades fabricadas en el momento de su lanzamiento. El escalón de acceso estaba representado por un motor de 1,7 litros con 66 CV, el motor “S” desarrollaba 83 CV y el de 1,9 litros alcanzaba 97 CV.

Desde marzo de 1972 el Commodore B amplió su gama hacia arriba, situándose entre el Rekord y los Admiral y Diplomat, de superior categoría. El Commodore B compartía carrocería con el Rekord, pero con un equipamiento más lujoso que éste y sólo estaba disponible con motores de seis cilindros. Las evoluciones fueron rápidas: al Commodore S de 2,5 litros y 115 CV le siguió el GS de 130 CV y, posteriormente, el GS de 2,8 litros con doble carburador y 142 CV.

Desde 1972 el famoso GS/E

Y desde septiembre de 1972, también el Commodore GS/E como tope de gama. Su motor de 2,8 litros con inyección electrónica y 160 CV ofrecía unas prestaciones impresionantes. El coupé alcanzaba una velocidad máxima de 200 km/h y la berlina de cuatro puertas, 195 km/h. Tuvo aplicación deportiva tanto en circuitos como en rallyes. En 1973 un joven Walter Röhrl compitió por primera vez con un Opel en el Rally de Montecarlo. La primera de muchas, especialmente con preparación Irmscher.

Sin embargo, los Commodore y Rekord consiguieron sus mayores éxitos lejos de los circuitos y los tramos: a principios de septiembre de 1976 un Rekord D berlina salió de la línea de producción como la unidad ¡un millón! de la serie. Para conmemorarlo se lanzó una edición limitada denominada “Millonaire”, con motor S de 2,0 litros con 100 CV y acabado “Berlina”. Cuando se presentó la siguiente (y última) generación del Rekord en septiembre de 1977, habían salido de la línea de producción de Rüsselsheim 1.128.196 unidades del Rekord D y 140.827 del Commodore B.

Galería Opel Rekord D y Commodore B

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