El nuevo Opel Manta GSe ElektroMOD combina lo mejor de dos mundos: la imagen de un icono clásico de los ’70 junto a la tecnología eléctrica más avanzada.

De momento no será fabricado en serie, pero el Departamento de Prototipos de Opel en Rüsselsheim acaba de desvelar cómo podría ser un clásico del futuro, con carrocería antigua y motor eléctrico. Se trata del Manta GSe, el coupé presentado hace cincuenta años con motor de gasolina y prestaciones deportivas, icono de toda una generación de centroeuropeos (desgraciadamente pocas unidades llegaron a España en aquellos tiempos).

Bajo el apellido de “ElektroMOD” nace este nuevo cruce de lo antiguo y lo moderno y refleja la fascinación de una creciente comunidad de aficionados que transforman coches clásicos -como el Manta- en los llamados “RestoMods”, con modernas tecnologías y un diseño actualizado.

Este Manta 100% eléctrico es tan deportivo como un auténtico Opel GSe y muestra con orgullo sus ambiciones en su nombre: ElektroMOD. MOD es sinónimo de cambio, de sus MODificaciones técnicas y estilísticas, así como de un estilo de vida MODerno y sostenible.

El motor de cuatro cilindros bajo el emblemático capó negro mate deja paso a un motor eléctrico de 108 kW/147 CV. La “e” de GSe ahora adopta el significado de electrificación.

Esto convierte al nuevo “GSe” en el Manta tipo A más potente fabricado hasta la fecha en las factorías de Opel. En 1974 y 1975, el Manta GT/E fue el modelo más potente de la primera generación, con 105 CV. El Manta eléctrico de 2021 ofrece 147 CV y un par máximo de 255 Nm desde el primer instante en que se pisa el acelerador.

Ahora el conductor tiene la opción de cambiar manualmente con la caja de cambios original de cuatro velocidades o simplemente seleccionar la cuarta marcha y conducir en modo automático; la potencia se transmite siempre a las ruedas traseras. De este modo, el Manta sigue siendo un deportivo clásico, con una innovadora y modernizada transmisión.

Su batería de iones de litio tiene una capacidad de 31 kWh, lo que le proporciona una autonomía media de unos 200 kilómetros. Al igual que los Opel Corsa-e y Opel Mokka-e de producción, el Manta GSe también recupera la energía en las frenadas y la almacena en la batería.

La carga habitual se lleva a cabo a través de un cargador de a bordo de 9,0 kW preparado para carga monofásica y trifásica. Esto significa que se emplean algo menos de cuatro horas en cargar completamente la batería.

La pintura amarillo neón genera un vibrante contraste con su característico capó negro. Los pasos de rueda ahora albergan unas grandes llantas de aleación ligera de 17 pulgadas especialmente diseñadas por Ronal, con neumáticos 195/40 R17 delante y 205/40 R17 en el tren trasero.

El maletero muestra con orgullo la palabra “Manta” con la nueva y moderna tipografía de Opel. Los embellecedores cromados originales de los guardabarros han desaparecido, como ya ocurría en su época con muchos de los coches de tuning y competición de Irmscher o de otros preparadores. Y el morro presenta la innovadora tecnología “Pixel-Vizor” como si fuera una pantalla digital.

El interior cuenta con la última tecnología de Opel. La clásica instrumentación con relojes redondos ha pasado a la historia; en su lugar, el conductor cuenta ahora con un generoso “Opel Pure Panel”, como en el nuevo Mokka.

Los asientos deportivos, con una línea central amarilla decorativa, en su día fueron desarrollados para el Opel ADAM S. Ofrecen un nivel de confort y sujeción lateral muy superiores a los del Manta original. Y el conductor se encuentra en sus manos un volante Petri de tres radios reelaborado por Opel. Se ha mantenido el estilo de los años setenta y el marcador amarillo en la posición de las 12 en punto aporta otro toque deportivo.

Además, las superficies del habitáculo y panelado de las puertas ahora son de color gris mate, combinando a la perfección con los demás elementos de color amarillo y negro de este neoclásico.