Se cumplen 50 años de los records obtenidos por Opel con su “Elektro GT”, un prototipo cien por cien eléctrico basado en el modelo GT. Con él se batieron seis marcas mundiales en el circuito alemán de Hockenheim en mayo de 1971.

Los records son una tradición en Opel. En los años ’20, Fritz von Opel se convirtió en “Rocketman-Fritz” –o mejor, “Raketen-Fritz”, en alemán- tras batir varias marcas de velocidad entre 1927 y 1929 con sus vehículos propulsados por cohetes. Con el RAK 2 de 1928 consiguió alcanzar 238 Km/h en el peraltado circuito del Avus berlinés.

Su primo, Georg von Opel (nieto del fundador de la firma, Adam Opel), deportista y hombre de negocios, decidió continuar la tradición familiar en 1971 construyendo un caza-records tan poco convencional como el de cohetes de Fritz. En esta ocasión sería un vehículo eléctrico, en una época en la que casi ningún fabricante se planteaba otra opción que motores de combustión interna.

Denominado “Elektro GT”, partía de la carrocería monocasco del precioso Opel GT, pero contaba con dos motores eléctricos Bosch de corriente contínua que sumaban 88 kW (120 CV) y una potencia máxima de 118 kW (160 CV). Iba alimentado con baterías Varta de niquel-cadmio que ocupaban casi todo el habitáculo. Estas procedían de aviones de combate y eran la tecnología más avanzada del momento.

Baterías de aviones de combate

Con un total de 280 celdas, las baterías añadían 590 kg de peso a los 960 kg del GT de producción, con un total de 1.550 kg, más o menos lo mismo que un Opel Diplomat B. Para el intento de récord de larga distancia se recurrió a 360 celdas, lo que incrementó aún más el peso, hasta los 740 kg. Con 1.700 kg en la báscula, el GT pesaba lo mismo que un camión Opel Blitz de batalla corta.

El peso extra requirió unos muelles de suspensión más duros, al tiempo que Continental desarrolló unos neumáticos específicos de alta presión que minimizaban todo lo posible la resistencia a la rodadura. La carrocería se modificó con el cierre de todas las entradas y salidas de aire en el frontal, con un capó “plano” (sin el característico abombamiento del GT de serie necesario para el carburador), la eliminación de los parachoques, los retrovisores y los tiradores de las puertas, así como el vaciado completo del habitáculo, prescindiendo de todo elemento superfluo.

Nace el Opel “Elektro GT” aerodinámico

El sistema de gestión electrónica ocupaba todo el maletero y, algo único para el GT, la parte trasera del coche presentaba un gran alerón y las cuatro ruedas estaban carenadas, para mejorar la aerodinámica. Los pilotos traseros también se eliminaron y sus huecos se taparon. Y en el lugar del silenciador del sistema de escape se instaló un sistema de refrigeración.

En el vano motor, los motores eléctricos sustituyeron al motor de gasolina, mientras una batería convencional de 12V proporcionaba la electricidad necesaria para la electrónica. Las baterías, montadas sobre bastidores especiales, ocupaban todo el espacio del habitáculo al lado y tras el conductor, dejándole el espacio justo para poder acomodarse en un asiento normal.

Records mundiales para un vehículos eléctrico

Al volante del “Elektro GT”, Georg von Opel consiguió establecer el 17 de mayo de 1971 cuatro nuevos récords mundiales para coches con motor eléctrico:

Distancia                            TiempoVelocidad
1 km                 19,061 s   188,86 km/h
Aceleración en 1 km desde parado                     31,066 s  115,88 km/h
Aceleración en 0,5 km desde parado              19,358 s     92,98 km/h
Aceleración en 0,25 millas desde parado                     16,869 s    85,87 km/h
El 18 de mayo logró dos récords más, ambos con salida desde parado:
10 km         4 min 43,69 s126,89 km/h
10 millas                7 min 35,63 s  127,15 km/h

Sin embargo, la reducida capacidad energética de las baterías de níquel-cadmio impidió la consecución de un nuevo récord mundial: recorrer 100 km a una velocidad constante de 100 km/h. El intento terminó tras cubrir sólo 44 km.

El primer BEV de Opel, el “Elektro GT”, demostró que un vehículo cien por cien eléctrico podía alcanzar la velocidad de un coche deportivo moderno. Hoy, tras 50 años de desarrollo e innovaciones, el antiguo deportivo de elevadas prestaciones se ha transformado en el Opel Corsa-e, un polifacético atleta capaz no sólo de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos, sino también de recorrer hasta 337 km bajo el ciclo WLTP con una sola carga de su batería de iones de litio.