En 1963 Soichiro Honda dio el paso de fabricar automóviles además de motocicletas y su primer producto fue un deportivo de pequeño tamaño denominado S600/S800. Fue el antecedente de modelos futuros deportivos mundialmente famosos en las décadas siguientes, como el S2000 o el NSX. En su tiempo, los diminutos y ligeros S600/S800 causaron sensación en Europa, donde competían en prestaciones con modelos de mayor cilindrada y renombre.

 

A mitad de los años ’60, Honda ya era una marca reconocida mundialmente por sus motocicletas de alta tecnología. Pero su patrón, Soichiro Honda, quería ir más allá y expandirse al mercado automovilístico. Aunque en Japón aún regía la normativa KEI que limitaba mucho la cilindrada y tamaño de los coches, Honda se las apañó para crear un pequeño deportivo que se ajustase a la norma y tuviera al tiempo altas prestaciones.

Un motor de moto para Honda S600

Para ello recurrió a su experiencia en las motocicletas, equipándolo de un motor de cuatro cilindros en línea con árboles de levas en culata, alimentado por cuatro carburadores, y con transmisión por cadena a las ruedas traseras. El S500 de 1963 –el primer automóvil Honda de producción- andaba escaso de potencia, así que un año después fue sustituido por el S600. Con la cilindrada elevada hasta 606 cc conseguía 57 CV de potencia girando hasta 9.500 rpm. Eso le permitía alcanzar los 145 Km/h de velocidad punta.

Esta mecánica se instaló en un pequeño “roadster” descapotable de líneas de inspiración británica. Sólo pesaba 695 Kg y eso le permitía explotar todo su potencial gracias al alto régimen de giro. La propia Honda le dio vida deportiva, compitiendo en el Gran Premio de Japón de 1964 en el circuito de Suzuka. Allí los varios S600 inscritos arrasaron en la Clase hasta 1.300 cc. Y también logró éxitos en Europa: en los 500 Km del Nürburgring, en Alemania, ganó su categoría frente a coches continentales. Y se convirtió en el primer coche japonés que ganaba aquí una carrera.

70 CV de potencia en el Honda S800 

En 1968, Honda potenció aún más su pequeño deportivo, elevando de nuevo la cilindrada a 791 cc. El nuevo S800 disfrutaba de 70 CV de potencia para sólo 720 Kg de peso. Equipado de una caja de cambios de cuatro velocidades sincronizadas, era capaz de alcanzar los 160 Km/h de punta y mantener altas velocidades de promedio, aprovechando las altas revoluciones que permitía el motor.

Honda también demostraría su alta tecnología en la Fórmula 1 de aquellos años con un original y potente motor V12. Tenía la misma base que la de los diminutos S600 y S800 llevada a otra escala. Fueron la base de la implantación de Honda-Cars en todo el mundo y también la inspiración de varias generaciones de pequeños deportivos de éxito, procedentes tanto de la vieja Europa como de Japón.

Galería Honda S600 y S800

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.