Concepts del Ford Fiesta

El mítico Ford Fiesta generó, en los primeros cuarenta años de su historia, un buen número de “concept-cars” y prototipos. Algunos curiosos, otros divertidos, pero siempre interesantes. Muchos de ellos prefiguraban las siguientes generaciones del Fiesta o de otros modelos de la marca, como el KA. Durante los años ’70 nacieron algunos de los más curiosos.

 

Cuando el Ford Fiesta nació en mayo de 1976, ni la propia marca pensaba en el éxito comercial que supondría. Aún hoy -cuarenta y cinco años más tarde- el Fiesta es uno de los pilares de Ford en Europa y gran parte del mundo. Pero su vida ha estado jalonada de muchos “concept-cars” que, en ocasiones, prefiguraron las distintas generaciones y, en otras, fueron curiosos ejercicios de estilo.

El “Bobcat” fue el primer prototipo del Fiesta

El primero de ellos fue apodado “Bobcat” y fue el prototipo de desarrollo del propio Fiesta desde 1972. Fue un proyecto conjunto de los estudios de diseño de Ford situados en Alemania, Inglaterra y EE.UU.  Aun así –o precisamente a causa de esa pluralidad de criterios- el futuro Fiesta nació del estudio de las preferencias de los clientes europeos, que iban a ser los usuarios del nuevo modelo pequeño de la gama. El Bobcat no hubiera tenido tanto éxito como el Fiesta definitivo.

En 1976 una de las estrellas del Salón de Turín fue el prototipo “Corrida”, basado en la plataforma del Fiesta pero con un diseño muy futurista del carrocero Ghia. Tenía líneas angulosas y unas espectaculares puertas “alas de gaviota” plegables. También un salpicadero modular y tapas de accionamiento electrónico para los faros. No pasó de un ejercicio de estilo, aunque hay quien lo considera precursor del futuro Puma.

Ghia presentó muchos diseños especiales

Ghia era y sigue siendo un colaborador muy próximo a Ford. Durante los años ’70 no faltaba nunca un prototipo de su estudio. En la misma edición de Turín que el Corrida se presentó el Prima, con techos intercambiables. Así podía presentarse como coupé, como “pick-up”, como ranchera o como fastback. ¿Fue un antepasado del EcoSport o del S-Max? Sin duda, un antecedente de los modelos versátiles de la actualidad.

En 1978, coincidiendo con el 75 Aniversario de la marca, Ford presentó en varios Salones durante el año un modelo que sí llegaría a la serie. El Fiesta Fantasy era un “pick-up” basado en el ya famoso utilitario. Unas capotas rígidas de plástico desmontable permitían dejar libre la caja e –incluso- descapotar la fila delantera de asientos. Tuvo su mercado en Sudamérica bajo el nombre de Courier.

Hasta un Fiesta para el Paris-Dakar!

Quizá la versión más extrema de la carrocería de serie fue la denominada Touareg y realizada de nuevo por el carrocero Ghia en 1979. Fue presentado en el Salón de Ginebra e interpretaba cómo sería un Fiesta de todoterreno para rallyes africanos (el Paris-Dakar estaba muy de moda). Enormes ruedas, aletines, faros supletorios , suspensiones más altas… Su aspecto era impresionante, aunque nunca corrió.

 

Con un objetivo totalmente opuesto, el mismo carrocero realizó para Ford el GTK: un coupé aerodinámico y futurista basado en la plataforma alargada del Fiesta. Las siglas significaban “Grand Touring Kombi” y disponía de tecnología muy avanzada, con ordenador de a bordo, instrumentos digitales, ventanillas eléctricas y un gran espacio interior. El Ghia GTK sólo fue un ejercicio de estilo, sin continuidad.

El Pockar prefiguraba un monovolumen

Mucho más sentido tenía el Ghia Pockar de 1980. Un pequeño monovolumen basado en el Fiesta, pero más alto y compacto. Tenía capacidad para cuatro ocupantes y/o gran cantidad de equipaje. Dentro de las puertas (accesible desde el exterior) había espacio para maletas; y los asientos se plegaban hasta ofrecer una superficie plana para llevar más objetos. Harían falta tres décadas más para que este concepto pasara a la serie como el Ford B-MAX.

Galería Ford Fiesta "concept-car" '70

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