La moda de recrear clásicos con tecnología actual alcanza al mítico Lancia Rally 037, que la empresa italiana Kimera ha devuelto a la vida en forma de “Restomod”. Esto significa “restaurado y modificado”: no trata de pasar por un original, sino que es una copia modernizada, adoptando las nuevas tecnologías y conservando el aspecto físico del pasado… y también su espíritu.

El Lancia 037 fue en los años ’80 el sucesor espiritual del Stratos de los ’70: un vehículo concebido exclusivamente para los rallyes. Si éste derivó de un “concept car” de Salón, el 037 fue desarrollado por Abarth (ya perteneciente al Grupo FIAT) con total libertad de acción. Bastaba con fabricar 200 ejemplares de carretera para su homologación y, de ahí, podían construirse 20 unidades más “Evolución” especiales para competir. Era el nuevo reglamento para el Mundial de Rallyes denominado “Grupo B” que entraba en vigor en 1982.

Un Grupo B de rallyes para batir a Audi

FIAT había competido hasta entonces con los 131 Abarth Grupo 4, pero el revolucionario Audi Quattro con tracción total estaba cambiando el mundo de los rallyes. Y con el reglamento de Grupo B a partir de 1982, nuevas marcas entrarían en liza (como Peugeot, Ford, Rover, Citröen…) con auténticos prototipos de carretera. El Grupo FIAT debía hacer algo rápidamente para sustituir al veterano 131 y el encargo recayó en los hombres de Abarth.

Para entonces, ya estaba compitiendo en circuito el Lancia Beta Montecarlo Grupo 5, desarrollado para el Mundial de Resistencia. Así que Abarth (dada la premura del proyecto) aprovechó de él todo lo que pudo: el monocasco central y el motor trasero. El propulsor de 4 cilindros y 2 litros creado por el ingeniero Lampredi era perfecto, pero el tiempo de respuesta del turbo era demasiado lento para ser eficaz en rallyes.

El Lancia 037 sólo tenía dos ruedas motrices

Así que se sustituyó por un “Volumex”, un tipo de sobrealimentador mixto que ya había empleado Ferrari en Fórmula 1. Daba menos potencia total (321 CV en versión “corsa”) que el Gr.5 de circuito, pero era mucho más aprovechable a bajo y medio régimen. Faltos de una tecnología 4×4 probada, el proyecto “Rally 037” sería dos ruedas motrices. Para ganarle a Audi necesitaba ser un “peso pluma” en la báscula: apenas 960 Kg. El empleo de titanio en los subchasis y diversos componentes, y una carrocería de Kevlar reforzada con fibra de vidrio obraron el milagro.

El Lancia 037 estuvo listo justo para debutar en el Mundial de Rallyes de 1982 y, pese a la superioridad del Audi Quattro y, luego, del Peugeot 205, consiguió ganar seis rallyes entre 1983 y 1984 en manos de Markku Alen y de Walter Röhrl. En 1983 incluso logró la gesta de vencer para Lancia el título mundial de Constructores. También lo hizo tres años seguidos en el Campeonato de Europa, cuatro en el de Italia y dos en el de España (con Salvador Serviá al volante). Desde 1985 fue sustituido paulatinamente por el nuevo Lancia Delta S4, dotado de cuatro ruedas motrices y motor turbo.

Un Lancia mítico clonado desde los ’80

El Lancia 037, pese al desgraciado accidente en el Tour de Corse de 1985 donde falleció Attilio Bettega, fue un extraordinario y versátil coche de rallyes. En las últimas décadas, los ejemplares originales han alcanzado enormes cifras de cotización y han comenzado a fabricarse réplicas más o menos fieles. La empresa Kimera de Luca Betti ha restaurado y construido muchos de ellos en estos años, hasta decidirse a fabricar su propio “Restomod”: el Kimera EVO37.

Kimera ha reunido a buena parte de los antiguos técnicos que trabajaron en el modelo original, pero ha modernizado su concepto con la tecnología actual. El monocasco sigue siendo el del Beta Montecarlo y, el motor, el 2,1 litros de la versión EVO 2. Pero ahora lleva un turbo acoplado al compresor Volumex para lograr más potencia, que asciende a 505 CV con 550 Nm de par. El cliente puede elegir entre una caja de cambios manual o una secuencial de 6 velocidades.

El Kimera EVO37 disfruta de tecnología actual

Las ruedas son ahora de 19” de diámetro, mucho más altas que en su época. Y suspensiones y frenos han sido totalmente rediseñados. La carrocería –levemente modificada para identificar al nuevo modelo- es de fibra de carbono, manteniendo el peso final del coche por debajo de los 1.000 Kg. El carbono también reemplaza al aluminio en el habitáculo, que conserva los relojes analógicos en el salpicadero, mientras los asientos son los más seguros del Delta S4, ahora tapizados en cuero y alcántara.

La lista de opciones es infinita. Desde elementos de confort interior a decoración exterior, donde tampoco faltan los rótulos más famosos de Martini Racing o To-Tip, que más se veían en los rallyes de los años ’80. Kimera sólo fabricará 37 unidades de su EVO37, en versiones “rallye” o “Stradale” de carretera. El precio sólo se comunica a los clientes seriamente interesados, que saben que están comprando –además- un coche de colección y serie limitada para el futuro.

Galería Kimera EVO37

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