Unos de los auténticos héroes del Rallye Paris-Dakar fueron los hermanos Marreau. Con pocos medios y coches fabricados por ellos mismos, lograron una victoria absoluta frente a los equipos oficiales. Tras emplear un Renault 4L “Sinpar” en la primera edición, consiguieron ganar con un Renault 20 Turbo 4×4 en 1982, dando una lección de profesionalidad y amor por Africa.

 

El Rallye Paris-Dakar y los hermanos Marreau tienen una larga historia en común. Fueron los primeros inscritos en la primera edición, organizada por otro francés apasionado por Africa, Theirry Sabine. Y también los primeros privados que ganaron el rallye con un coche autoconstruido: el Renault 20 Turbo 4×4. Y eso contando con un presupuesto mínimo y asumiendo sus propios riesgos.

Los Marreau eran mecánicos y aventureros

Claude y Bernard Marreau eran mecánicos en la ciudad francesa de Nanterre. De aspecto hippy y desaliñado, fueron aventureros natos. Primero se embarcaron en una vuelta al mundo sobre un Renault 4L que no lograron terminar. Más tarde trataron de batir el record de Ciudad del Cabo a Argel contrarreloj. A su segundo intento sobre un Renault 12 Gordini (el primero acabo con el coche en un hoyo), recorrieron los 15.432 Km en 8 días, 22 horas y 18 minutos, batiendo el récord establecido previamente por el coronel Debrus en tres horas ¡que aún sigue imbatido!

Los Marreau siguieron viajando por Africa en los años siguientes: misiones humanitarias, travesías, la carrera Abidjan-Niza… Eran el tipo de “africanistas” que Thierry Sabine quería como participantes para su nuevo Rallye Paris-Dakar. Y disputaron ya la primera edición de 1979 con un R4 Sinpar 4×4 preparado por ellos mismos… Terminaron segundos en la categoría de automóviles y quintos de la general (coches y motos confundidos).

Auténticos especialistas en rutas africanas

Su experiencia en suelo africano valía más que la potencia de su coche: conocían atajos, pistas y pasos que muchos de sus rivales ni imaginaban. Raramente tomaban la misma ruta que los demás y siempre aparecían en la meta antes que ellos. Pero sin asistencia, sin presupuesto y con la única ayuda de sus propias manos, los Marreau corrían riesgos inimaginables en el desierto.

En 1980 -una edición ya con doscientos inscritos- acabaron terceros absolutos. Y eso pese al tiempo perdido ayudando a un motorista caído y a sufrir hasta siete pinchazos en una sola etapa. El nombre Marreau sonaba ya con fuerza en Francia y en toda Europa, así que Renault no tuvo más remedio que apoyarlos, junto con las empresas Elf y Uniroyal. Con más medios, los hermanos de Nanterre construyeron un nuevo coche: el R20 Turbo 4×4.

Ganadores del Paris-Dakar con Renault 20 Turbo 4×4

Su Renault 20 contaba con el motor del R18 Turbo con 140 CV y también con tracción total gracias al tren trasero de una furgoneta Renault Traffic. Pero un accidente cerca de Tombouctou –que rompió la bomba de aceite del motor- les impidió acabar en el Paris-Dakar de 1981. Para el año siguiente construyeron e inscribieron un segundo coche idéntico como asistencia rápida, para poder canibalizarlo en caso de avería.

 

1982 fue su gran año: pese a los equipos oficiales, como Range Rover o Lada, el Renault 20 de los Marreau llegó al Lago Rosa de Dakar en primera posición. Y dominando la carrera desde la sexta etapa, desde Argelia. Toda una demostración de fiabilidad y conocimiento del terreno en un rallye que duraba más de veinte jornadas y atravesaba numerosos países, con terrenos muy diferentes. 

Los Marreau y el Dakar, una historia interminable

El Paris-Dakar comenzaba su ascenso meteórico en ese momento, iniciando su profesionalización con la llegada de las grandes marcas y de los pilotos oficiales. El tiempo de los Marreau y de los demás “africanistas” había pasado. No obstante, los hermanos franceses continuaron corriendo hasta 1993. En 1983 y 1984 terminaron por dos veces en quinta posición con su nuevo R18 Turbo 4×4. Y volvieron año tras año, al volante de Lada Niva, de Peugeot 504 y de Mitsubishi Pajero… porque no podían abandonar Africa.

Galería hermanos Marreau y el Paris-Dakar

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