Tras un año de ausencia –cancelación debida al Covid-19- el Gran Premio Histórico de Mónaco ha vuelto a celebrarse por las calles del Principado, con casi noventa participantes.

El año pasado debía haberse celebrado el 70 Aniversario del nacimiento del Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Desgraciadamente, la pandemia aconsejó su cancelación a pocas semanas de su celebración.

A pesar de las restricciones que la contención del Covid-19 aún aconsejan en Europa y, cumpliendo todos los protocolos sanitarios, el Automobile Club de Mónaco convocó esta 12ª edición de su “Grand Prix Historique”. Y recibió una magnífica respuesta, con más de noventa inscripciones en sus varias carreras.

Aunque la Fórmula 1 sigue siendo el grueso de su programa, también hay otras categorías, como los Sport-Prototipos de los años ’50 o las “voiturettes”. Las parrillas cubrían de la “A” a la “G”, dividiendo los coches por épocas o prestaciones. Así hay con “motor delantero”, con “motor V12”, con diversas cilindradas o de distintas fórmulas empleadas. 

Y, si una marca fue homenajeada, esa fue Ferrari, presente en casi todas ellas. Varios ejemplares únicos pudieron ser vistos en acción este año, como el Dino 246, el último monoplaza de la Scuderia de motor delantero, ganador con Phill Hill en Monza en 1960.

O un Ferrari 250 MM: sólo en 1952 los Sport-Prototipos sustituyeron a los Fórmula 1 en el G.P. de Mónaco. O los ¡cuatro! 312 con motor 12 cilindros boxer de los ’70, dos de ellos –tipo 312 B3- pilotados por Jean Alesi y René Arnoux. 

El Automobile Club de Monaco realizó una gran criba de inscritos para que los coches participantes en las siete carreras programadas fueran lo más raros y excepcionales posible.

Durante dos días y medio, las calles del Principado volvieron a transformarse en el circuito (el mismo en un 80% que en 1929), que emplea la actual Fórmula 1.