Steve McQueen siempre introducía automóviles muy especiales en sus películas, como el buggy Meyers Manx de “The Thomas Crown Affair”. Encontrado recientemente y restaurado en su estado original, es ahora una joya que reúne su condición de clásico único con la de coche de película, conducido además por McQueen.

 

 

De todos es conocida la pasión de Steve McQueen por los automóviles potentes. Nunca faltaban en sus películas y, frecuentemente, eran elegidos y mejorados a su gusto. En su éxito de taquilla, The Thomas Crown Affair (El Asunto de Thomas Crown), incluía una escena de acción al volante de un “dune buggy” en la que conducía personalmente. La actriz Fane Dunaway pasó realmente miedo desde el asiento de al lado, mientras McQueen saltaba las dunas y derrapaba sobre la arena.

McQueen mandó personalizar su buggy Meyers Manx

Aquel famoso buggy era un Meyers Manx, la marca americana que los popularizó en aquellos años: chasis tubular, carrocería de fibra y motor de VW Escarabajo. Sin embargo, McQueen no se conformó con eso, así que mandó su Meyers Manx al especialista en “tuneado” Pete Condos, para que lo personalizara y potenciara. Primero pensó en montar un motor Porsche, pero finalmente se decantó por el de un Chevrolet Corvair: un seis cilindros refrigerado por aire de 180 CV de potencia.

Condos también modificó la carrocería, encastrando los faros tras unas pantallas transparentes, equipándolo de un parabrisas similar al de una fueraborda, de asientos de Datsun y de otros detalles estéticos. El conjunto lo completaban enormes ruedas TT con llantas de magnesio “American Racing” y neumáticos Firestone. Ese pequeño coche naranja se convirtió por sí solo en uno de los protagonistas de The Thomas Crown Affair.

El buggy de McQueen acabó en Hawaii

Tras acabar el rodaje, McQueen disfrutó del coche un tiempo. Luego reapareció en un compraventa de coches usados de Hawaii, donde permaneció décadas. Equipado con un motor VW de 2.2 litros en lugar del Corvair, sirvió muchos años para remolcar motos de agua por las playas locales. Finalmente fue redescubierto por un aficionado, que lo restauró a su estado original, consciente del valor que tenía.

Tras el fallecimiento en 2021 de Bruce Meyers, el fundador de la marca, ésta fue adquirida por varios inversores con intención de reflotarla. Una de las primeras cosas que hicieron fue adquirir el Meyers Manx de McQueen, que fue subastado por Bonhams en Amelia Island. Desde entonces se ha convertido en el “buque insignia” de la modernizada compañía, que sigue llevando el mismo nombre que en los años ’70.

Galería Buggy de Steve McQueen

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