La marca MINI ofrece oficialmente a sus clientes la conversión de un Mini clásico en eléctrico a batería. El proyecto se denomina “MINI Recharged” y consiste en electrificar modelos antiguos de forma reversible, para que puedan recuperar su mecánica térmica si lo desean. De momento sólo se oferta en Inglaterra y no se ha comunicado el precio de la transformación.

 

Si Alec Issigonis pudiera volver a diseñar hoy el Mini, el mítico coche tendría motor eléctrico. Al fin y al cabo, el coche original lanzado en 1959 se creó durante una crisis del petróleo y se basó en la idea de ahorrar combustible y transportar a cuatro ocupantes y su equipaje en el menor espacio posible. El proyecto “MINI Recharged” es una nueva oportunidad para seguir contando la historia del Mini clásico en el siglo XXI,  pero de forma sostenible.

“MINI Recharged” es completamente reversible

Para experimentar la tradicional sensación de “go-kart feeling” -pero sin emisiones contaminantes- el motor de gasolina original se sustituye por un moderno motor eléctrico. En el marco de “MINI Recharged” sólo se realizan cambios reversibles durante la conversión. La conservación del patrimonio histórico es una parte importante e imprescindible dentro de este concepto. Esto hace posible que el coche pueda volver a su estado original en el futuro. Durante la conversión, el motor original de cada vehículo se marca y se almacena para poder reutilizarlo.

“MINI Recharged” es un programa que permite prolongar la vida de un vehículo de forma sostenible e indefinida. Un Mini clásico puede tener una nueva vida, acompañando a su propietario al futuro y manteniendo al mismo tiempo su legado y su valor. Con “MINI Recharged”, estamos conectando el pasado con el futuro de la marca”, afirma Bernd Körber, máximo responsable de MINI a nivel mundial.

Motor de 120 CV para el Mini electrificado

El nuevo propulsor es un moderno motor eléctrico que genera una potencia de hasta 90 kW (120 CV) ¡más de los que tenía en su época un Cooper! Y capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente nueve segundos. La energía la suministra una batería de alto voltaje, que puede cargarse con una potencia de hasta 6,6 kW y tiene una autonomía de unos 160 kilómetros. Además, cada Mini transformado en eléctrico recibe el característico cuadro de instrumentos central, usado desde sus primeros tiempos, que ahora muestra la temperatura, la marcha seleccionada, la autonomía y la velocidad.

Para este proyecto no se fabricarán vehículos nuevos, sino que se crean a partir de coches ya existentes. Esto permite que un Mini clásico comience una segunda vida más sostenible. En la actualidad, uno de cada cinco modelos nuevos de MINI se vende con propulsión eléctrica; y ahora el proyecto “MINI Recharged” permitirá que el amor por los vehículos clásicos de la marca se convierta en una experiencia que combine el pasado y el futuro.

Un Mini para circular de nuevo por el centro de las ciudades

La conversión a eléctrico del Mini clásico se lleva a cabo exclusivamente en Gran Bretaña. Cada vehículo reconvertido recibe un número que lo hace único. Los propietarios de Mini clásicos electrificados obtienen una experiencia de conducción totalmente nueva: una transmisión silenciosa con aceleración instantánea y la posibilidad de entrar en las zonas de conducción eléctrica o de bajas emisiones de muchas grandes ciudades, que de otro modo serían inaccesibles con un motor de combustión. El precio de la transformación no ha sido comunicado.

Galería MINI Recharged

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