Sólo se fabricaron dieciocho y sobreviven tres: el Alfa Romeo 1900 C “Supergioiello” fue obra del carrocero Ghia en los años ’50 y tuvo varios propietarios españoles. Hoy es protagonista del Concurso de Elegancia celebrado en Villa d’Este (Italia), uno de los más reputados del mundo.

Si los carroceros italianos derrocharon toda su imaginación en los años ’50 y ’60 fue gracias a los autobastidores suministrados por las más grandes marcas de automóviles, para que los vistieran con sus diseños. Alfa Romeo fue una de ellas y también de las primeras en producir modelos modernos en toda Europa justo después de la II Guerra Mundial. El Alfa Romeo 1900 fue la base ideal para el desarrollo de la “alta costura” italiana del automóvil.

El primer Alfa Romeo moderno de la posguerra

La recuperación industrial de Italia en los finales años ’40 fue más rápida que la de Alemania o Francia, mucho más devastadas por la guerra. Y Alfa Romeo recuperó su pulso son rapidez y con un modelo nuevo, compacto, familiar y con garra: el 1900. Su motor de cuatro cilindros y 1.884 cc contaba con una avanzada culata de doble árbol y proporcionaba 90 CV de potencia, más que suficientes para viajar cargado y a alta velocidad en la época.

En aquellos tiempos, Alfa Romeo era un hervidero de ideas y proyectos, con la deportividad como bandera. Los ingenieros de Arese pronto desarrollaron la versión TI, con válvulas más grandes, carburador doble y mayor relación de compresión, que proporcionaba 100 CV. Eso se sumó a la versión 1900 C Sprint de “chasis corto” (8,5 cm menos) más ágil y ligera, vestida como coupé para clientes deportivos, que inmediatamente lograron triunfos en pruebas como la Targa Florio o la Stella Alpina.

Bastidor autoportante para carrozar a medida

Esa plataforma también se vendía desnuda a distintos carroceros para que lo vistieran a su gusto o al de sus adinerados clientes. Touring, Pinin Farina, Zagato, Boano o Ghia se basaron en ella para sus siguientes creaciones durante los años ’50, algunas de las cuales han pasado a la historia. Aunque quizá los diseños de Ghia fueran los más excéntricos y estéticamente más complejos de todos, la mayoría de las veces destinados a clientes americanos.

El 1900 C “Supergioiello” es uno de ellos, con un  frontal que no pasa –en ningún caso- desapercibido. Su apelativo de “joyita” lo tiene bien ganado. Ghia produjo hasta dieciocho copias de su original diseño, de las que sólo sobreviven tres a día de hoy. Uno de ellos fue librado en 1954 a un cliente español: Gumersindo García. Gran aficionado a las carreras, lo usó profusamente en aquellos años en pruebas como el Rallye de los Pirineos o la Subida a la Dehesa de la Villa. Incluso en pruebas en el extranjero, como el Rallye de Montecarlo.

Más propietarios españoles para el Ghia “Supergioiello”

A finales de la década lo vendió al presidente del Club 600 de Barcelona, Salvador Ros, que siguió empleándolo en competiciones, hasta que estrelló el coche de frente. El característico morro obra de Ghia desapareció en favor de otro procedente de Touring. Y así se mantuvo durante décadas hasta que cayó en manos de nuestro colaborador, Pablo Gimeno, que reconstruyó su historia. Cuando fue adquirido por un aficionado portugués, éste mandó devolver la estética a su estado original Ghia.

 

Hoy restaurado a nivel de perfección y portando su color original y su número de competición auténtico, ha sido uno de los protagonistas del famoso Concurso de Elegancia de Villa d’Este, celebrado a orillas de Lago Como. Sin duda, el Alfa Romeo 1900 C Sprint “Supergioiello” es uno de los Alfa Romeo de la posguerra más raros y más escasos.

Galería Alfa Romeo Ghia Supergioiello

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