Tras un año de ausencia, las 1000 Miglia italianas han desafiado al Covid 19 y se han celebrado en junio, contando con una notable inscripción de magníficos coches clásicos y con importantes novedades entre etapas y recorrido.

Diputadas entre el 16 y el 19 de junio –casi tres meses más tarde de lo habitual- las 1000 Miglia Históricas han vuelto a la vida tras un año de inactividad. Pese a las restricciones sanitarias, han reunido varios cientos de vehículos clásicos y modernos en su caravana, alargando hasta cuatro el número de etapas y jornadas en el periplo entre Brescia, Roma y Brescia.

Otra novedad de esta edición 2021 de las 1000 Miglia ha sido el cambio de sentido en el recorrido. Normalmente se desciende hasta Roma por la parte oriental de la península italiana y se retorna por la vertiente occidental. Pero en esta edición ha sido al revés, en sentido anti-horario.

Brescia-Roma-Brescia en cuatro etapas

Las verificaciones y “punzonatura” previas, que colapsan el centro de la ciudad de Brescia  de coches y público se han llevado a cabo con precisión quirúrgica y sin apenas gente. La Piazza Vitoria, engalanada para la ocasión, nunca vio tan poca acción como este año debido a las restricciones de la pandemia.

La primera etapa, lanzada el miércoles desde el Viale Venezia, recorría la costa del mar Tirreno: Cremona, Busseto, Parma… superando el Passo de la Cisa y terminando en la ciudad costera de Viareggio. El jueves se realizaba una jornada más larga con destino final en Roma, pasando por Pisa, Rosignano Marittimo, Bibbona, Castagneto Carducci y Massa Marittima, con parada a comer en Castiglione della Pescaia. Tras bordear el Lago di Bolsena, llegaron Viterbo donde se concentraron en el Palazzo de los Papas. Y por la noche, atravesando Ronciglione, llegaron a la Via Veneto de Roma.

Normalmente la tercera etapa conduce a los supervivientes directamente a Brescia, pero esta vez llegaba sólo hasta Bolonia. El recorrido incluía Civita Castellana, Amelia, Orvieto y Cortona; y tras la comida en Arezzo, Montevarchi, Radda in Chianti, Prato y Barberino di Mugello; finalmente los Passos de montaña de la Futa y la Raticosa antes de llegar a la meta. La cuarta y última jornada visitaba en el recorrido Modena, Reggio Emilia y Mantua, comida en Verona y, por la tarde, el Lago di Garda, Sirmione, Desenzano y Salò antes de enfilar la meta en el Viale Venezia de Brescia.

Alfa Romeo, Ferrari, Mercedes, Maserati o Bugatti

En esta edición se alineaban 375 coches (entre 1927 y 1957) de 54 marcas diferentes. Alfa Romeo llevaba un potente equipo entre los que destacaban los tres 6C 1750 Zagato (idénticos a los que triunfaron en 1929 con Giuseppe Campari y en 1930 con Tazio Nuvolari), además de un 8C 2900 A “carrozzeria Botticella” (tercero en 1936); Ferrari estaba representada por dieciocho coches, entre ellos el  America Spider Vignale, que fue conducido en las Mille Miglia de 1952 por Pietro Taruffi, y el 275/340 America Scaglietti.

También había dos Bugatti Tipo 35 y cinco Tipo 37 auténticos; tres Maserati ex-oficiales de la Casa del Tridente; once Mercedes-Benz 300 SL -los famosos “alas de gaviota”-  entre ellos una versión prototipo de 1952; y siete  O.M. 665 “Superba”, sobrenombre debido a sus numerosas victorias, entre ellas la primera edición de las Mille Miglia en 1927.

La “Freccia Rossa” (flecha roja) -como se conoce la carrera entre el público italiano- recorría este año paisajes y ciudades inéditas y en distinto sentido a lo habitual, recorriendo montañas, llanuras, lagos y mares. Por ello se la apoda “la carrera más bonita del mundo”. Aparte de efectuar este precioso viaje, siempre acompañado por numerosos “tifosi” animando desde las cunetas, los participantes pueden competir con unas estrictas reglas de regularidad, en cortas pruebas que exigen gran precisión.

Alfa Romeo ganó de nuevo en Regularidad

Andrea Vesco y Fabio Salvinelli al volante del Alfa Romeo 6C 1750 Super Sport de 1929, alineado por el Museo Histórico de la marca en Arese, lograron la victoria final. Era la tercera victoria de Vesco (siempre con copilotos diferentes), consumado especialista semi-profesional. Y eso que tuvo un “susto” en la tercera etapa, donde el Lancia Lambda Spider Casaro de 1929 de Berlometti-Bergomi les arrebató la primera posición. Pero finalmente consiguieron imponerse los de Alfa Romeo en la última prueba.

La avanzada fecha de las 1000 Miglia (www.1000milglia.it) de este año hizo que el calor fuera protagonista destacado, aunque 341 de los 375 vehículos que tomaron la salida llegaron a Brescia el último día. Como siempre, participaron muchos personajes famosos italianos, así como directivos de grandes empresas, como Jonh Elkan (Stellantis), artistas de cine y estrellas de TV. Las 1000 Miglia son un auténtico show. 

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